Mis manos se extienden abiertas para dar y acoger sin esperar nada a cambio. Cuido y respeto a mi familia, mi comunidad y todos los seres de la naturaleza, recordando que soy uno de esos seres y lo importante que es cuidarme tanto como a los demás con el mismo respeto y amor.
28 feb 2014
Flores de Bach: de Rock Rose como Curador
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19 feb 2014
Flores de Bach: La noche oscura de Olive
Todos hablan como la flor de la noche oscura del alma como Gorse, cuando hemos claudicado, nos dimos por vencido, no hay nada más que hacer. O Sweet Chestnut cuando el dolor y la angustia son tan fuertes e intolerables que ya nada tiene sentido. Pero también está la noche oscura de Olive, de quién ha luchado, ha surgido y ha vuelto a caer, quién ha seguido adelante con una resiliencia que pocos entienden y cuando llega a la meta se da cuenta que solo ha sido el comienzo del camino y que la vida le seguirá exigiendo tanto como ha dado o más, pero las fuerzas se han agotado. Esa sensación de haber corrido la maratón y que al llegar a la meta el premio es correr todo el camino de nuevo.
Ahí es cuando se desea claudicar y la única alternativa atractiva es la suave superficie de la almohada. Pero las exigencias siguen y cada cosa nueva nos lleva al borde del llanto de un ya no puedo más, de un casi odio hacia quien te pide cosas nuevas, aunque no sea su culpa o sean simplemente mensajeros de la nueva tarea por cumplir.
Es como si la vida se hubiera transformado en una prisión de trabajos forzados y el único tiempo que queda es muy poco alcanzando solo para dormir y no morir en el intento. Es como si te hubieran arrebatado la vida misma, una vida que los demás pueden disfrutar, pero para uno es algo lejano, sino imposible.
El corazón se apaga y decae, las cosas pierden su aroma y su sabor, los sonidos se vuelven apagados o molestos, la rutina diaria es como una maquinaria industrial con una cinta sin fin que se continúa sin cesar como un robot.
Aunque uno se proponga a disfrutar aunque sea un momento lo más pequeño, falta el corazón y la energía para incorporar la experiencia, para vivirla plenamente. Y uno cree que solo hace falta el descanso, dormir bien un fin de semana, no hacer nada, pasar el día en pijamas, unas buenas vacaciones, huir de aquello que me agota.
Pero el descanso no es suficiente, el descanso no cambia nuestro día a día, pero sí nos da la energía para ver qué es lo que no está bien. A veces es que nos hacemos cargo de problemas que no son nuestros, o a veces nos tomamos demasiado en serio lo que pasa a nuestro alrededor o nuestras propias tareas o también puede ser la dificultad de priorizar. Las causas que nos han llevado a este estado son muchas y muy variadas, pero el síntoma en común es un cansancio tan grande que el cuerpo y el sistema nervioso ya no nos dan.
Pero es ahí donde viene la tarea más grande, que no es solo encontrar tiempo para descansar, sino para descubrir que necesitamos cambiar para hacer que la vida deje de ser un campo de trabajos forzados, sino un lugar para vivir, disfrutar y ser feliz.
Es así como tenemos que aplicar maniobras de resurrección sobre nuestro pobre corazón que apenas latía, despertarlo y volver a conectarnos con la vida, a descubrir que es lo que nos motiva, nuestros sueños, lo que nos gusta y lo que no nos gusta y cuales son esas situaciones que nos han hecho la vida un lugar inaguantable. El darnos cuenta puede ser doloroso, pero así podremos revisar que cosas cambiar en la vida. Desde nuestra forma de vivir las situaciones, como usar el humor ante la tragedia como Chaplin, a cambiar la manera de ver a los otros o comunicarnos o incluso hasta terminar una situación que no tiene remedio y solo trae sufrimiento a los involucrados. Acá es donde nos ayudamos con las otras escencias para descubrir cuando y donde perdimos nuestro rumbo.
Sea cual sea el camino, hay que permitir que nuestro corazón vuelva a latir y vuelva a sentir, aunque lo primero que sintamos sea rabia, miedo o dolor. De esta manera nos volvemos a reconectar con la vida, con nosotros mismos y volvemos a encontrar la motivación de vivir, el entusiasmo y el disfrute que son lo que más nos hace recuperar la energía al reconectarnos con ese manantial de vida infinito. La capacidad de decir, cansada pero feliz. El poder levantarnos en la mañana con una sonrisa ante el nuevo día y emprender con gusto nuestras tareas diarias. Que cada día no sea un motivo de desgaste, sino de descubrimiento y renovación.
30 ene 2014
Flores de Bach: Water Violet como Curador
La búsqueda de respuestas nos lleva a viajes inesperados. Ya sea un destino al que nunca habíamos ido o explorando aspectos de nosotros mismos que no habíamos sospechado.
Cual cazador de tesoros acumulamos vivencias de viajes, nuevas experiencias, perseguimos ideas o distintas filosofías o creencias emergiendo de ello un nuevo y mejorado yo o quizás aquella parte que siempre existió esperando a despertar.
Pero para encontrar este tesoro necesitamos vivirlo desde el corazón sin juicios, vivir la experiencia tal como viene, salir de nuestra zona de confort y estar abiertos a lo nuevo, lo inesperado, hasta lo inexplicable, aquello que puede llegar a transformar toda nuestra visión del mundo y nuestra forma de pensar.
Cual cazador de tesoros acumulamos vivencias de viajes, nuevas experiencias, perseguimos ideas o distintas filosofías o creencias emergiendo de ello un nuevo y mejorado yo o quizás aquella parte que siempre existió esperando a despertar.
Pero para encontrar este tesoro necesitamos vivirlo desde el corazón sin juicios, vivir la experiencia tal como viene, salir de nuestra zona de confort y estar abiertos a lo nuevo, lo inesperado, hasta lo inexplicable, aquello que puede llegar a transformar toda nuestra visión del mundo y nuestra forma de pensar.
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7 ene 2014
Humo y espejos, el mundo virtual y las Flores de Bach
En esta era tecnológica lo que más se ha procurado es facilitar la comunicación, el acceso, el compartir virtualmente nuestro día a día a veces hasta el más mínimo detalle, donde las opiniones se masifican y todo la información está al alcance de todos. El mayor facilitador de esto son las diversas formas de redes sociales en que tenemos para todos los gustos y en todos los formatos posibles.
Pero aquella promesa de información, de comunicación, de acceso, de medio de encuentro se ha convertido principalmente en un juego de humo y espejos. Desde tener acceso a toda la información hemos llegado a tener acceso a un exceso de información e incluso información de dudosa procedencia. Necesitamos entonces aprender más que nunca a discernir por nosotros mismos qué información es veraz y aún más, cual información nos es útil, sin cubrirnos con toneladas de información que nunca usaremos o solo nos confundirá más. Acá la esencia Cerato nos ayudará a encontrar esa guía interna para saber qué información nos es útil.
En las redes sociales, cuantas veces no encontramos un viejo amigo y dijimos "juntémonos" y después pasa el tiempo y todo sigue igual. En este caso la esencia que más nos hace falta es Wild Rose, para volver a comprometernos con la vida, para movernos y volver a encontrarnos con esos amigos o seres queridos, para compartir, reírnos y pasarlo bien. Para tener esa iniciativa de tomar el teléfono y concretar un encuentro.
También tenemos quienes convierten la red en un paño de lágrimas o explosión de críticas encontrando siempre algo de qué quejarse. Acá generalmente tenemos una característica Willow, ya que ponen la causa de sus problemas fuera y esperan que los "apoyen" con comentarios y likes, ya que se han convertido temporalmente en víctimas de estas situaciones o bien exponen la victimización de otros, con los cuales (consciente o inconscientemente) de alguna manera se están identificando.
Por otro lado están quienes les encanta publicar fotografías de sus comidas, publican en qué lugar están (varias veces al día), cada cosa que piensan, lo que sea para recibir atención. Acá claramente tenemos un estado Heather, porque sienten que todo lo que dicen, piensan, hacen o postean debe ser escuchado o leído por alguien, mientras más personas posible mejor y ojalá que todos los amigos pongan like o comenten al respecto como si fuera algo muuuuuy importante.
Tenemos además a quienes se dedican a corregir y criticar todo lo que ven. Está mal escrito, podrían haber hecho algo mejor, es de pobre calidad, etc. Acá una buena dosis de Beech les haría muy bien.
Están los que siguen todas las campañas para salvar al planeta, la naturaleza, a las zonas de hambre, injusticias y lo que encuentren para hacer una diferencia. Acá generalmente tenemos una tipología Elm, en especial si también siguen estas campañas en su vida cotidiana.
Hay quienes se enojan continuamente porque les envían invitaciones a juegos, los marcan en fotos, cuando los demás publican cosas que no les gustan, etc. Acá sería bueno convidarles un poquito de Holly para que esto no les altere su vida y puedan ver que no hay malas intenciones en esto, que no es una agresión contra ellos.
Y si siempre están bien, siempre quieren verle el lado positivo a todo, siempre tratan de lograr una sonrisa en los demás, buscan conciliar a quienes se pelean y que en sus redes sociales solo haya armonía y todo sea bonito, ¿no se esconderá un Agrimony por acá?
Por otra parte, si solo comparten arte, fotos de fantasía, fotos bonitas, frases inspiradoras y no se dan cuenta de nada de lo que pasa a su alrededor, podremos tener serias sospechas de Clematis.
Quienes comparten constantemente noticias de tragedias, terremotos, incendios, huracanes, enfermedades, choques, asesinatos, violaciones, contaminación, de lo mal que está el mundo en general, acá también podemos ver un aspecto de Wild Rose.
Los que siempre están destacando lo que es lo correcto, lo moral, la manera correcta de hacer las cosas, lo que habría que censurar, recitan reglas, leyes y escrituras, acá nos encontramos con Rock Water.
O los negativos, si nuestro equipo igual siempre va a perder, ese proyecto es demasiado ambicioso, lo más probable es que falle, así como son las cosas en nuestro país nunca nada va a cambiar, completamente Gentian.
Al Vervain lo vamos a reconocer porque va a empezar temas muy interesantes y después no los sigue o simplemente se olvida de ellos, dejando a los demás opinando solos.
Pero no olvidemos a los Chicory, siempre pendientes de todo lo que hacen sus amigos, su familia, sus conocidos y posibles por conocer, etiquetando a todo el mundo, preguntando quien es cada persona en las fotos, donde estaban, qué estaban haciendo, etc. Y nunca se olvidan de un cumpleaños, aniversario, evento o actividad alguna en la que ojalá puedan ser parte de la organización y de preferencia de manera muy visible.
Y Rock Rose nos estará informando de todas las nuevas técnicas de asaltos y estafas, peligros en alimentos y restaurantes insalubres, difundiendo el miedo a todo lo malo que puede pasar en nuestra vida cotidiana.
Este es solo un pequeño muestreo de lo que podemos encontrar en el mundo virtual, pero es bueno a veces darnos cuenta en que cosas estamos cayendo sin darnos cuenta.
Y lo principal, que le mundo virtual solo sea un herramienta para facilitar la comunicación y el encuentro y no un ladrón de nuestro tiempo y de la capacidad de alimentar vínculos verdaderos.
Cabe destacar que esto son generalizaciones, que el mundo virtual es solo un aspecto y para los terapeutas nada puede reemplazar una entrevista en persona, pero nunca está demás para darnos una pista de aquello que en persona no se demuestra y muchas veces está a nivel inconsciente.
3 ene 2014
Flores de Bach: Mimulus como Curador
A veces las situaciones que vivimos nos superan y no sabemos qué hacer, ignorando que dentro de nosotros está el poder de hacernos cargo y transformar nuestra vida. Nos da miedo equivocarnos, nos sentimos limitados por las circunstancias que nos rodean y tememos profundamente las consecuencias de nuestros actos, llevándonos a mantener la situación actual, aunque nos haga profundamente infelices.
Necesitamos entonces darnos el permiso de conectarnos con ese poder interno que tenemos, tomar las riendas de nuestra vida, conscientes de nuestras fortalezas y limitaciones y hacer lo mejor de nuestro día a día.
Que la felicidad no está en controlar las situaciones para que se acomoden a nuestras ideas preconcebidas, sino en construir una nueva realidad desde la paz, la armonía y la fortaleza interior equilibrando con el bienestar de quienes nos rodean y apoyándonos en la sabiduría cotidiana.
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7 dic 2013
Dolor, traición, injusticia, entereza y sanación
Hay algunos dolores tan profundos que pareciera que un cuchillo nos atraviesa el percho de solo recordar. Hay injusticias tan grandes que nos remueven hasta los más profundo. Y aunque creemos que hemos superados estos dolores en el momento menos esperado un gesto, una mirada, una palabra, una mirada, algo nos recuerda el dolor y vuelve a dolor como si hubiera sido ayer y nos sentimos expuestos y vulnerables.
Y es que hay áreas de la vida en que recibimos los golpes más duro. Especialmente cuando confiamos, cuando amamos, bajamos las barreras y nos exponemos a ser heridos. Pero la solución no es amurallarnos y aislarnos de los demás, sino desarrollar la fortaleza interior para no colocarnos en el lugar en que recibimos la violencia externa.
Al recibir la violencia nos volvemos víctimas de ella y algo dentro de nosotros se transforma. Ya no podemos ser los mismos y para dejar de ser víctimas desarrollamos dentro de nosotros una fuerza opuesta de violencia que podemos manifestar de muchísimas maneras, cada una igual de tóxica, dañina e hiriente tanto para con uno mismo como con los demás.
Tomamos las heridas que nos hacen como algo personal, algo que tiene que ver con nosotros y solo nos afecta a nosotros y mientras mayor el dolor, más nos volcamos hacia nosotros mismos y menos somos capaces de ver al otro como una persona con sentimiento y pensamientos propios. Y nos vamos tragando la cola como la serpiente, incapaces de salir del círculo del dolor y la agresión, convirtiéndonos finalmente en nuestro propio enemigo.
Es ese enemigo interno al que necesitamos derrotar, pero no con más golpes y violencia, sino acogiéndolo y soltando toda la violencia acumulado. Y solo al acoger la no violencia dentro de nosotros mismos recuperamos la paz y nos hacemos más fuertes, recuperamos la entereza y es como si abriéramos los ojos por primera vez para ver un mundo nuevo y enfrentarlo con una sincera sonrisa.
El cambio de percepción puede ser lento y de mucho trabajo, pero mientras más practicamos la no violencia empieza a hacerse un hábito y es cada vez mayor la sanación y crecimiento interior. Y en la medida que nosotros nos sanamos también tenemos la oportunidad de tocar con un poco de luz la vida de quienes nos rodean.
6 dic 2013
Nuestra propia Música
Desde pequeños nos enseñan cómo hacer las cosas, qué es bueno y qué es malo, a quienes admirar y a quienes repudiar.
En la medida que crecemos nuestros ídolos cambian y aprendemos nuevas formas de hacer las cosas y de pensar para así ir logrando nuestros sueños que sentimos que tenemos que cumplir, imitando a quienes admiramos, a nuestros padres, nuestros profesores, aquella persona tan popular, aquel genio, ese gran pensador, ese verdadero líder u orador, esa persona digna de imitar o seguir.
O las ideas que nos proponen nuestros guías o modelos espirituales, guías vocacionales, terapeutas o nuestros mejores amigos.
Con el tiempo logramos tener lo que queremos, cumplimos nuestras metas, cumplimos con las necesidades y exigencias de nuestros seres amados, pero aún así algo falta. Somos felices, pero… ¿pero qué? Y es ahí donde empieza la búsqueda de ese algo que hace que nuestra felicidad, nuestros logros, nuestras vidas pierdan brillo, pierdan color y suenen como un instrumento fuera de tono. Ese algo que sentimos que perdimos o no vimos en el camino y que ahora nos pesa en el alma sin saber qué es.
Y es que siguiendo los caminos que nos enseñaron, imitando a quienes admirábamos, cumpliendo con quienes amábamos, nos olvidamos de seguir nuestro propio camino y encontrar nuestra propia canción. Es posible que estuviésemos exactamente en el mismo lugar en que estamos ahora, pero sin ese pequeño vacío que parece pesar tanto.
Entonces me pregunto, ¿Cómo descubrir lo que falta? ¿Cómo descubrir mi propia canción si apenas sé cantar? Y es que así como necesito aprender a gatear antes de caminar, así necesito volver a experimentar el mundo como pro primera vez. Sentarme con calma, ver el amanecer y sentir el calor sobre mi piel, saboreando el desayuno tranquilamente, impregnándome del aroma del café en la mañana, permitirme sentir cada gota del agua de la ducha, que los sonidos que me rodean sean una sinfonía, incluso el sonido de los autos en la calle. Y cuando la mente se nos escapa a otro lugar y otro momento, traerla de vuela a precisamente aquí y ahora. Solo así podremos encontrarnos con nosotros mismos y escuchar nuestra propia música.
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